A menos que tengas un food-truck no sabías esto

A pesar de tener dificultades durante las inclemencias del tiempo, los food-truck han tomado por asalto las calles de EEUU y de algunos países de América Latina.

Hablamos con un grupo de propietarios de estos camiones acerca de todo un poco, desde mantenimiento de automóviles hasta de papas fritas con kimchi. Siga leyendo para apreciar lo difícil que es vender comida desde un camión.

Tienes que convertirte en mecánico. Muchos de estos camiones tienen 20 años o más, así que las cosas se rompen. A menudo. Las llantas explotarán, las transmisiones fallarán, los motores se sobrecalentarán.

Prepárese para hacerse muy buen amigo del manual del propietario de su camión y para conocer muchos profesionales; mecánicos automotrices, técnicos de refrigeración y cerrajeros profesionales, entre otros.

Las cocinas no estaban destinadas a ser puestas sobre ruedas. Muchas regulaciones prohíben la construcción de equipos personalizados para adaptarse al camión, por lo que se ven obligados a utilizar equipo prefabricado que a menudo se integra torpemente con las dimensiones del camión.

Además, los refrigeradores no fueron construidos para soportar muchas vibraciones y suelen dañarse más frecuentemente.

Hay más limpieza de la que crees. Para evitar que el camión se convierta en un vagón de cucarachas, lo debes lavar todas las noches. Sólo imagina una furgoneta en movimiento, llena de comida y que conduces todos los días. Se ensucia mucho más de lo que imaginas.

Si hace frío afuera, será mejor que cuides tu tanque de agua. Si el camión no está bien aislado, los tanques de agua terminarán congelándose y rompiéndose.

Los gastos generales son más bajos que los de un restaurante, pero no son baratos. Al igual que un restaurante de ladrillo, usted todavía debe pagar alquiler, gas, agua, electricidad, mano de obra, y además los gastos propios del camión.

Hay costes de mano de obra ocultos. Si el camión no está siempre en un sitio, recuerde que es posible que tenga que pagar horas extra a sus empleados al conducir el camión hacia y desde el sitio.

Usted paga alquiler para aparcar. No puedes vender comida en cualquier sitio, al menos no sin ser multado. Considera que de seguro tendrás que pagar alquiler por estacionar y puede llegar a ser un costo importante.

Los consumidores esperan pagar menos, lo que es poco realista. Los camiones de comida por lo general no pueden vender artículos de alto margen de ganancia como alcohol, postres o aperitivos, por lo que los márgenes pueden ser tan bajos como el 10%.

Los eventos privados generan beneficios. Sin un flujo constante de catering y eventos privados, es muy difícil mantener el negocio a flote, sobre todo al principio.

La luz es crucial. Si nadie puede ver que estás allí, nadie vendrá. Y si no puedes ver dentro del remolque, no podrás cocinar. Las luces de muchos camiones funcionan con la batería, así que esto nos lleva al siguiente punto.

Siempre estás quemando combustible. Cada hora que un camión de comida está abierto, se gasta dinero para hacer funcionar el generador.

Por último, quizás lo más importante. Una vez que estás en el sitio, no hay vuelta atrás

Si olvidaste algo, tienes que improvisar.

Aún tomando en cuenta todo esto, no hemos comenzado a discutir los aspectos culinarios del negocio, ni del mercado de la venta de comida, pero eso es todo un mundo aparte y merece un artículo propio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *